Sobre mi, mi camino y mi poder

A los 14 años yo estaba deseando de que me viniese la regla, (palabra que no me gusta especialmente, porque me hace pensar siempre en una profesora estricta con el moño muy prete y una regla en la mano), pero cuando por fin llegó no fue como esperaba, no me gustó la sensación y no me hizo sentir bien, no me sentí acompañada, y además, por aquella época en mi casa sólo había esas compresas enormes y super gruesas que no ayudaron mucho a mejorar aquello…

La segunda, bueno, la segunda entre otras cosas fue muy muy dolorosa; con el tiempo he descubierto que era tanto el rechazo, que me produjo dolor.

Luego fueron muy irregulares, tanto que sentía que algo no andaba bien en mi, que no estaba bien hecha. El ginecólogo no le dio mayor importancia, pero no me convenció, yo sentía que había algo en mi que no funcionaba.

Más o menos con estos sentimientos conviví unos 15 años, hasta que llegó el verano de 2011, una lectura transformadora y un deseo enorme de ser madre me llevaron a querer conocerme, conocer como eran esos ciclos que yo sentía tan distintos a los de las demás mujeres, así que empecé a tomarme la temperatura basal, a hacer las gráficas donde día a día la iba apuntando  y vi como el dolor (cada vez menor, todo hay que decirlo) empezaba a desaparecer del todo. Empecé a sentirme mucho más conectada conmigo, con mi cuerpo, durante esas tres gráficas pude comprobar como funcionaba un mecanismo perfecto, como la temperatura se iba manteniendo, y bajaba para después subir y volver a bajar (porque no había embarazo), y como empezaban a acortarse para comenzar a parecerse a los ciclos menos espaciados de las demás mujeres, me pareció fascinante, pero todavía no lo había descubierto, aunque lo intuía.

En la cuarta gráfica hubo una ovulación muy especial, tuve una pesadilla y soñé con mi abuela. La temperatura no bajó al 19º día, así que ya sabía que estaba embarazada, y aunque estaba deseando, todo ese conocimiento sobre mi me estaba dando tanto, que la eché de menos.

Durante mi maravilloso embarazo cosí mis compresas de tela, (las sigo usando pero no se parecen ni de lejos a como son ahora, he mejorado bastante jeje; y aún así son estupendas). Las utilicé durante el puerperio y se quedaron guardaditas en un cajón. Pasó un año, un año y medio, y llegué a pensar que nunca más sería fértil, pero… ¿cuando volvería a sangrar otra vez?, pasaron casi dos años desde el nacimiento de mi hija hasta que volví a tener un ciclo completo de nuevo, y ya lo sabía porque fui totalmente consciente de la ovulación de manera física, me sorprende tanto que antes pasase desapercibida, que estuviese tan desconectada de mis ciclos como mujer, es ¡tan evidente!, bueno, en realidad creo que mi moco cervical de manual ayuda bastante jajaja.

Ahora que tengo ciclos mas cortos, que conozco un poco más sobre la fisiología del cuerpo femenino, ahora que acepto los cambios de energía, que intento abrazar mi alegría, mi euforia, mi tristeza con ganas de batamanta cuando así me siento (y no es fácil porque soy muy flower, y me gusta estar animada), ahora lo he descubierto, no había nada mal en mi, me costaba aceptar esta parte porque la había considerado una maldición y no un poder, ahora sé que #somospoderosasnomalditas

Este ha sido mi camino, no lo he recorrido sola, estoy acompañada por mujeres maravillosas recorriendo los suyos, y me queda mucho por descubrir todavía. No todas hacemos la misma senda, ni llegamos al mismo sitio, pero me gusta lo que hago y lo que coso porque creo que de alguna manera, estoy aportando mi granito a las mujeres, que como vosotras se acercan a un modo alternativo de vivirse.

Gracias, gracias, gracias.

Leticia del Olmo
Leticia del Olmo

3 thoughts on “Sobre mi, mi camino y mi poder

  1. Yurena says:

    Qué bonito post Leticia, definitivamente no hay nada como dedicar tiempo a conocernos. Estamos acostumbradas a rechazar todo aquello que nos produce incomodidad sin mirar más allá. Conocernos y aceptar los regalos que nos ha dado la naturaleza cómo mujeres, es una oportunidad para descubrir el inmenso poder que llevamos dentro.

    • Leticia del Olmo
      Leticia del Olmo says:

      Muchas gracias Yurena, eso es, redescubrirnos y sentirnos como lo que somos, cíclicas, conectadas y poderosas, es un camino (con sus luces y sus sombras)

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